Buenas razones para tener novio:
*La manera en que te tratan con delicadeza
*Cuando son detallistas
*La manera en que te abrazan cuando hace frío
*La forma en la que te mira en una noche de luna
*La manera en la que seca tus lagrimas cuando lloras
*Cuando te defiende en determinada situación, cuando te sabe respetar
*Cuando son unos caballeros
*Cuando te hacen enojar solo porque le gusta verte así
*La forma en la que te besa con todo su cariño
*Cuando no quiere que te apartes de su lado
*La forma en la que dice te amo
*La manera en la que te toma de las manos
*Cuando sonríen
*Cuando se preocupan por saber el motivo de tu llanto
*La forma en que te consuela
*La manera en la que hace cualquier cosa por alegrar tu tristeza
*Cuando te lo dicen todo con una rosa
*La forma en la que evita preocuparte cuando tiene algún problema
*Cuando hace lo que sea por verte
El Hijo Puta
Estaba sentado el otro día delante de mi ordenador cuando me acordé que tenía
que llamar por teléfono a un compañero. Descolgué el auricular y marqué el
número de memoria.El Hijo Puta
Me contestó un tipo con muy mal humor diciendo:
- “¿Qué quiere?”.
- “Soy Ignacio Martínez, ¿podría hablar con Roberto Espárrago?” dije
amablemente.
- “Te has equivocado, gilipollas”, me respondió y acto seguido colgó.
No daba crédito a lo que me estaba ocurriendo. Cogí mi agenda para buscar el
número de mi compañero y comprobé que, efectivamente, me había equivocado. Pero
como aún recordaba el número “erróneo” que había marcado anteriormente, decidí
volver a llamar a aquel tipo y cuando me cogió el teléfono no esperé a que
contestase y le dije:
- “Eres un hijoputa”, y colgué rápidamente.
Inmediatamente apunte aquel número en mi agenda junto a la palabra “hijoputa”.
Cada dos o tres semanas, cada vez que estaba cabreado (porque me llegaba una
letra inesperada, o un aviso de multa, o discutía con mi mujer, o alguna
situación por el estilo) volvía a llamarlo y sin dejarle contestar le decía:
- “Eres un hijoputa”.
Esto me servía de algún modo como terapia y me hacía sentirme mucho más
relajado.
Unos meses después, la maldita Telefónica introdujo el servicio de
identificación de llamadas, lo cual me deprimió un poco porque tuve que dejar de
llamar al “hijoputa”.
Pero de repente, un día se me ocurrió una idea: marqué su número de teléfono y
cuando escuché su voz le dije:
- “Hola, le llamo del departamento de ventas de Telefónica para ver si conoce
nuestro servicio de identificación de llamadas”.
- “No” me dijo el tío grosero, y me colgó el teléfono.
Rápidamente lo volví a llamar y le dije:
- “Eres un hijoputa”.
Un mes después, estaba yo esperando con mi coche a que una anciana saliera de la
plaza de aparcamiento del Hipercor. Esta lo hacía muy lentamente y cuando
terminó la maniobra y me disponía yo a ocupar la plaza libre, apareció un Golf
GTI negro a toda velocidad y se metió en el hueco que iba yo a ocupar. Comencé a
tocar el claxon y a gritar:
- “¡Eh, oiga!, ¡que estaba yo esperando!, ¡no puede hacer eso!”.
El tipo del Golf se bajo, cerró el coche y se fue hacia el centro comercial
ignorándome como si no me hubiera oído. Yo me quedé completamente frustrado y
pensé: “Este tío es un hijoputa.
El mundo está lleno de ellos”. Justo en ese momento vi un letrero de “SE VENDE”
en el cristal de atrás del Golf. Lógicamente anoté el número y me fui a buscar
otra plaza de aparcamiento.
A los dos o tres días, vi en mi agenda el número del “hijoputa” y me acordé que
había anotado el numero del tipo del Golf. Inmediatamente le llamé y le dije:
- “Buenos días. ¿Es usted el dueño del Golf GTI negro que se vende?”
- “Sí, yo mismo”
- “¿Podría decirme donde puedo ver el coche?”
- “Sí, por supuesto. Yo vivo en la calle de Don Ramón de la Cruz esquina con
Montesa, es un bloque amarillo y el coche esta aparcado justo enfrente de la
casa”
- “¿Cómo se llama usted?”
- “Enrique Juárez”
- “¿Que hora sería la mejor para encontrarme con usted y discutir los detalles
de la operación, Enrique?”
- “Pues yo suelo estar en casa por las noches”.
- “¿Puedo decirle algo, Enrique?”
- “Si, claro”
- “Enrique, eres un hijoputa de la hostia”, y colgué el teléfono.
Inmediatamente después de colgar anoté el numero en mi agenda al lado del otro,
pero en este puse el nombre de “hijoputa II”. Ahora tenía dos “hijoputas” para
llamar y así estuve durante dos o tres meses, llamando ahora a uno, ahora a
otro; hasta que comenzaba a aburrirme un poco.
Me puse a pensar en serio sobre como resolver este problemilla y al cabo de un
par de whiskies se me ocurrió algo. Primero llamé al “hijoputa I”:
- “Dígame”
- “Hola hijoputa” – pero esta vez no colgué.
- “¿Estas ahí todavía, verdad, cabrón?”
- “Si, hijoputa”.
- “Deja ya de llamarme o …”
- “Noooooo”.
- “Si supiera quien eres te rompía la boca”, me dijo.
- “Me llamo Enrique Juárez y si tienes cojones vienes a buscarme. Vivo en la
calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa, en un bloque amarillo, justo en la
puerta donde hay aparcado un Golf GTI negro, so hijoputa”
- “¡¡¡Ahora mismo voy para allá!!! Tu sí que eres un hijoputa y ya puedes ir
rezando todo lo que sepas. Te voy a majar a hostias”
- “¿Si?. ¡Que miedo me das, hijoputa!” y colgué el teléfono.
Inmediatamente llame al hijoputa II:
- “Dígame”
- “Hola hijoputa” y no colgué.
- “Como te pille algún día…”
- “¿Que me vas a hacer, hijoputa?”
- “Te voy a patear las tripas, pedazo de cabrón”
- “¿Sí?, pues a ver si es verdad, hijoputa. Ahora mismo voy hacia tu casa” y
colgué.
Por ultimo, cogí el teléfono y llame a la policía. Les dije que estaba en la
calle Don Ramón de la Cruz esquina con Montesa y que iba a matar a mi novio
homosexual en cuanto llegara a casa.
Luego hice otra llamada rápida a “Madrid directo” y les dije que iba a haber una
pelea de pandillas en la calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa.
Y entonces me monté en mi coche y me fui para allá a toda leche.
Te juro que es una experiencia que nunca olvidaré. La mayor pelea que he visto
en mi vida. Hasta los cámaras de Telemadrid se llevaron lo suyo.
En fin, después de esto espero que cuando te llame por teléfono me contestes en
tono amable.
“Ya sabes, no es bueno que yo me irrite.”
Verdades sobre los hombres
¿Cómo se llama el pellejito inservible que esta alrededor del pene?
*Hombre.
¿Por qué son mejores las pilas que los hombres?
* Porque al menos las pilas tienen un lado positivo.
¿Qué entiende un hombre por colaborar en la limpieza de la casa?
* Levantar los pies cuando su mujer pasa el aspirador.
¿En qué se parecen los dinosaurios a los hombres inteligentes?
* En que los dos se extinguieron hace mucho.
¿Por qué a los hombres les gustan las mujeres vírgenes?
* Porque no pueden soportar las críticas.
¿En qué se parecen el hombre y el bacalao?
*En que si le cortas la cola, le quitas lo más salao.
¿Por qué los hombres tienen la conciencia limpia?
* Porque no la han usado nunca.
¿Cuánto tarda un hombre en cambiar un rollo de papel higiénico?
* No lo sabemos… ¡nunca ha pasado!
¿Cómo llamas a un hombre que se cambia de sexo?
* “Inteligencia artificial”.
¿Por qué los hombres no cogen la enfermedad de las vacas locas?
* Porque esta enfermedad afecta al cerebro.
¿Por qué Dios hizo primero al hombre y despuésa la mujer?
* Porque para hacer una Obra Maestra se necesita siempre un borrador.
¿Por qué no puede ser un hombre guapo e inteligente a la vez?
*Porque sería una mujer.
¿En qué se parecen los hombres a los pedos?
* En que te los tiras cuando quieres.
¿Cómo llaman a los hombres operados de vasectomía?
* SACARINOS … porque ENDULZAN… pero NO ENGORDAN!!!!
¿En qué se parecen los hombres al parchís?
* En que se comen una y cuentan 20.
¿En qué se parece los hombres a los caracoles?
*En que los 2 son rastreros, babosos y tienencuernos. Y por si fuera poco, se creen que la casa es suya.
¿Por qué ya no se casan las mujeres?
* Porque para 100 gramos de chorizo se tienenque llevar todo el cerdo.
¿Por qué hacen falta millones de espermatozoides para fertilizar un óvulo?
* Porque los espermatozoides son masculinos y,tercamente, se niegan a preguntar el camino.
¿En qué se parecen los hombres y los autobuses?
* En que nunca llega el que una necesita.
¿En que se diferencian dos camiones, uno lleno de cerdos y otro de hombres?
* En la matrícula.
¿Por qué es más fácil psicoanalizar a un hombre que a una mujer?
* Porque cuando hay que hacer una regresión a la niñez, los hombres ya están allí.
¿Cuál es el hombre que piensa mas profundo?
* El minero.
¿Qué le pasa a un hombre cuando le castran?
* Comienza a pensar con la cabeza.
¿Sabes que Romina se quitó de encima 70 kilos de grasa inútil? ¿Y cómo hizo?
* Se divorció.
¿En qué se parecen los hombres a la pizza?
*En que los llamas por teléfono y a los 10 minutos los tienes calientes en tu puerta.
Dios llama a Adán y le dice:
* Hijo, tengo una buena noticia y una mala.
* La buena primero; contesta Adán. Dios responde:
* Te voy a hacer dos regalos, un cerebro y un pene.
* ¡¡¡ Fantástico !!!… ¿y la mala?
*Que no tienes suficiente sangre como para hacer funcionar los dos al mismo tiempo.
¿Para qué el hombre le pone nombre a su pene?
*Para saber quién es el que toma todas las decisiones por él.
Marido: – ¿Para que usas corpiño si no tienes con qué llenarlo?
Esposa: – Y tú usas calzoncillos…¿o no?
¿Cuál es la diferencia entre un cerdo y un príncipe?
* La cantidad de cervezas que la mujer se tome.
Conversación entre dos mujeres:
¿Tu hablas con tu marido cuando haces el amor?
* Si tengo un teléfono cerca, sí.
¿Qué tienen en común los hombres y los espermatozoides?
*Que de millones, solo sirve uno.
¿Qué tienen en común los aniversarios, el “punto G” y un retrete?
Que los hombres no aciertan con ninguno.
¿Por qué las mujeres que conducimos nos pintamos al llegar a los semáforos en rojo?
* Porque no tenemos huevos para rascarnos.
¿Qué dijo Dios después de crear al hombre?
“Puedo hacerlo mejor”
Este es un señor que ingresaba todos los días en el banco 200.000 pts., así que el director de la entidad, todo mosca, da la orden que si vuelve a aparecer con más pasta al día siguiente, le hicieran pasar a su despacho. ¡Y cómo no! El tío volvió con más talegos. Le hacen pasar al despacho del jefe y éste va directamente al grano:
- No nos ha pasado desapercibido que usted ingresa todos los días 200.000 cucas… ¿de dónde las saca usted?
- Pues muy simple… Apuesto y siempre gano.
- ¿Y qué apuesta?
- Lo que se me ocurra. Por ejemplo, le apuesto que me puedo comer mi ojo izquierdo.
- ¡Venga ya! No me lo creo.
- ¿Hacen 50.000 pts.?
- ¡Apostadas!
El tío se saca el ojo postizo y se lo come.
- ¡Oh! Increíble. Me ha ganado. ¡Y parecía tan real!
- Mire, me cae bien. Le apuesto doble o nada que tengo los huevos cuadrados.
- Eso sí que es imposible, venga, 100.000 pts.
Va el hombre y se baja pantalón y calzoncillos.
- ¿Ve como era imposible que los tuviera cuadrados?
- Usted toque y ya verá.
El banquero mosca, le palpa las partes…
- De cuadradados nada, ¡he ganado 50.000 pts!
- Está bien, aquí tiene… pero ¿ve a aquel cajero de allí? ¡Pues le he apostado 200.000 a que usted me tocaba los huevos!
Están jugando unos niños en una placetuela al fútbol cuando, de repente, la pelota se cuela en un balcón.
- ¿Qué hacemos ahora?
- Que suba Manolito, que ése habla de puta madre y seguro que le dan la pelota.
Total, que sube el tal Manolito a la casa y llama al timbre. Abre la puerta la mujer de la casa:
- ¿Qué querías, niño?
- Disculpe señora, pero estábamos jugando mis amigos y yo un emocionante partido de fútbol, cuando en el momento de más alta exaltación deportiva el esférico describió una extraña parábola en el aire, posándose en su balcón y, por tanto, adentrándose en su morada. En nombre de mis compañeros y del mío propio, he venido para rogarle si podría devolvernos el balón.
La mujer anonadada:
- ¡Pepe, Pepe! Ven, ¡corre!
- ¿Qué pasa, María?
- El niño éste, que alucina lo bien que habla y lo educado que es. A ver, niño, repítele a mi marido lo que acabas de decirme.
- Estaba comentándole a su señora esposa que estábamos jugando un emocionante partido de…
El marido acojonadito:
- María, llama a los niños, que tienen que oír esto.
- Venga niño, repite lo que acabas de decir a mis hijos. Y vosotros, so descerebrados, escuchad y aprended como se habla. Comienza, niño.
- Comentándoles estaba a sus señores padres que estábamos jugando un emocionante partido de…
Los niños:
- ¡Abuelo, abuelo! Ven, ¡corre! Que ha venido a casa el próximo concursante del programa de la tele “Hablando claro”. Ven, ¡corre!
- ¿Qué queréis, nietecitos?
- Ná, el chico éste. Escucha cómo habla.
- PUES BUENO. LES ESTABA DICIENDO A ESTA PANDA DE GILIPOLLAS QUE HE VENIDO A QUE ME DEVUELVAN EL BALÓN, ¿FALE? ASÍ QUE O ME LO DAN O ME LÍO A OSTIAS CON TO DIOS, ¿ESTAMOS?
El indio gorrón
Lejano Oeste. Llega un forastero en tren y al bajar le dicen en la estación que no vaya al Saloon, que hay un indio muy peligroso.
- ¿Un indio? – pregunta el forastero – Me la suda, hombre.
El tío va al Saloon, y en la calle, al lado de la puerta, hay un indio escuchimizado con los ojos hundidos.
- ¿Y tú eres el indio ése que tiene a todo el pueblo acojonado?
- Sí, yo soy.
- Buah, que te den.
Entra el tío en el bar y cuando se sienta a la barra entra el indio y se le sienta al lado.
- ¿Quieres que te cuente una historia? -dice el indio.
- Venga, anda, escúpela.
- Bueno, esto pasó hace mucho, mucho tiempo… Era la época de las grandes guerras… Iba yo un día por la selva, cuando, de repente, un gigantesco “bebes” apareció delante de…
- ¿Qué “bebes”?
- Un gin-tonic por favor
El camarero se lo pone.
- Sigo… para enfrentarme al terrible “bebes”, tuve que sacar mi “tomash” y darle con…
- ¿Qué “tomash”?
- Bueno póngame una ración de bravas jefe…
- ¡Puto indio!
El forastero se empezaba a picar…
- Total, que después de librarme del bicho aquel, me encontré con una tribu de “Ke-Mash”…
- ¿”Ke-Mash”?
- Bueno pues ponme para terminar un cafelito…
Entonces el forastero está hasta los cojones y ¡PAM!¡PAM! le vuela la cabeza al indio del cabreo. Al día siguiente vuelve el forastero al Saloon y se encuentra a tropecientos indios en el bar. Cuando entra, le dice el jefe:
- ¿Ser tú quién ha matado a Gorrón?
- Sí, he sido yo.
- ¿Tú solo?
- Sí.
- Pues nosotros con leche.
Un hombre se fue de vacaciones con su mujer.
Total, que fueron a un Hotel que les habían recomendado y que según parecía era muy lujoso y con un precio razonable.
Pues bien, mientras estuvieron allí, todo fue sobre ruedas hasta que llegó el momento de pagar la cuenta…
La cuenta se había disparado hasta unas cifras desaforadas, el hombre se dispuso, lógicamente, a cursar la correspondiente queja, puesto que en la agencia de viajes el presupuesto que les habían facilitado era bastante más barato.
- Oiga, verá es que he estado mirando la cuenta, y aquí hay cosas que están equivocadas. Mire, aquí dice: “Uso de piscina xPts”, y ni yo ni mi mujer hemos ido ningún día a la piscina.
- Ya, pero la piscina ahí la tenía, si no la ha usado es su problema…
- También dice: “Uso de la biblioteca: xPts” y ni sabía que había.
- Mire usted, hay la tenía, si no la ha usado eso es algo que a nosotros no nos importa.
- Y que me dice lo de: “Consumo bebidas en mini-bar: xPts”. ¡No hemos probado ni gota de alcohol!
- ¿Qué quiere que le diga…?, ahí lo tenía…
- Bien. La cuenta asciende a xPts verdad, pues le voy a pagar la mitad.
- ¿Cómo dice?
- Sí, es lo que les cobro por follarse a mi mujer.
- !Pero si no la hemos tocado nadie en el Hotel!
- Sí, pero ahí la teníais. ¡Si no lo habéis hecho es vuestro problema!
La mierda
Al principio de la humanidad, cuando Dios creó el cuerpo humano, los órganos vitales del mismo comenzaron a discutir sobre quien seria el jefe.
El cerebro expuso: “Yo debo ser el jefe, ya que ordeno el funcionamiento de todo ustedes”.
Los ojos argumentaron: “Nosotros deberíamos ser los jefes porque guiamos todo el cuerpo”.
El corazón dijo:”Entonces yo debería ser el jefe, porque llevo la sangre para que todos funcionéis”.
En ese caso dijo el estómago: “Yo seré el jefe, puesto que os alimento a todos”.
Las piernas se declararon jefes, porque según ellas transportaban todo el cuerpo.
Y todos los demás se indignaron por la cuenta que les traía, cuando la mierda pidió ser el jefe.
Se rieron a carcajadas.
La mierda solo dijo:
Yo seré el jefe… y se negó a salir durante cinco días.
El cuerpo estallaba… El estómago se sentía mal… Los ojos se nublaban… El corazón amenazaba con pararse… Las piernas temblaban… y entonces todos gritaron:
¡Qué sea la mierda el jefe!
Y desde entonces cualquier mierda es jefe.
Costillas de vaca
Un hombre entra a un restaurante, y le dice al camarero:
- Cliente: Oiga, traigame la 2 costilla de la parte izquierda de la vaca.
El camarero le trae una cualquiera y se la sirve.
- Cliente: Oiga camarero, le he dicho la 2 costilla de la parte izquierda de la vaca, y esto es la 3 de la parte derecha.
El camarero le trae otra y…
- Cliente: Oiga esta es la 7 de la parte izquierda, y yo le he dicho la 2.
Esto lo va haciendo con una costilla después de otra, y al final el camarero, le sirve el coño de la vaca, y le dice:
- Camarero: Tenga 2 costilla de la parte izquierda de la vaca. Le hemos quitado el hueso para que le encuentre mejor sabor.
- Cliente: ¡Huy que sabrosoooooooo! ¡Qué rico! ¡Qué buenoooooooo!
El camarero pensaba: “Ya te lo diré luego…” y cuando acaba le dice el cliente:
- Cliente: Camarero, Mire, los coños de las vacas, me los como todos.
Pero ahora, traigame las 2 costilla de la parte izquierda de la vaca, que es lo que le he pedido.
Perro peligroso
Llevaban los romanos y los cartagineses la ostia de años luchando en una batalla en la que ninguno de los dos bandos conseguia sacar nada en claro.
Total que el jefe romano hace llamar al cartagines para hablar sobre el tema de manera pacífica.
- R: Mira, llevamos un porrón de años peleando y lo único que hemos conseguido es cantidad de muertos por los dos bandos.
He pensado que podiamos hacer una historia para acabar con el asunto de manera menos costosa.
- C: Cuenta, cuenta.
- R: Que te parece si organizamos una pelea entre dos perros, y el ejército cuyo perro gane, se queda con el territorio.
- C: Pues no esta mal.
- R: De acuerdo entonces, dentro de un mes quedamos en esta misma explanada, cada uno con su perro.
Pasa el mes y se presentan los romanos con un Doberman negro, gigantesco con los ojos rojos inyectados en sangre, echando espuma por la boca… una bestia, vamos.
Y llegan los cartagineses con un perro salchicha, pero muy grande. Los romanos que lo ven y se empiezan a partir la polla. Los otros tan panchos.
Se da una señal y empieza el combate.
El doberman sale corriendo y cuando llega al otro, el salchicha mueve la cabeza, y de un bocado se zampa al doberman.
Los romanos, obviamente, acojonados. Se retiran, pero antes el jefe habla con el cartagines.
- R: Bueno, con lo que nos ha costado entrenar a esa bestia y…
- C: Si tu vieras lo que sufrimos al hacerle la cirujia estética al cocodrilo.